Protección del menor

La Casa de PUERTOLLANO, pertenece a la Inspectoría Salesiana “Santiago el Mayor” (www.salesianos.es), de la Congregación Salesiana. Forma parte de un conjunto de obras educativas, extendidas por las Comunidades Autónomas de Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, La Rioja, Navarra, Castilla y León, Madrid y Castilla la Mancha.

La mayor parte de los destinatarios de nuestra Casas son niños y niñas y adolescentes, todos ellos menores de edad. El sistema salesiano desde el que les educamos es el denominado Sistema Preventivo de Don Bosco. Este Sistema lo desarrollamos mediante:

  • La presencia de cada educador a cada educando, desde la cercanía, el conocimiento y el
    respeto;
  • La oferta de un ambiente educativo amplio, rico de propuestas, que se configura como un entorno seguro para el menor. 

Nuestra política es, desde nuestro propio carisma educativo, la de protección y cuidado de los menores. Todos los educadores, salesianos o seglares, de nuestra Casa están llamados a desarrollar este sistema para la promoción integral de los niños y jóvenes que las familias nos han confiado.

Desde este espíritu preventivo, ofrecemos el Código de Conducta, como norma reguladora de las posibles infracciones a nuestra política de protección y de creación de entornos seguros para los menores atendidos en nuestra Casa.

El correo de la Casa al que poder acudir para cuestiones referentes a este tema, es el de teescuchamos@salesianospuertollano.com o en el formulario anónimo en el mismo apartado de Protección del Menor de la web www.salesianospuertollano.com

Cartel Protección

Protocolos de actuación

EN BLANCO
Código de conducta para la protección de menores y adultos vulnerables

La Inspectoría Salesiana “Santiago el Mayor” (en adelante, Inspectoría), con sede en Madrid, es una entidad con personalidad jurídica, erigida canónicamente por la Sociedad de San Francisco de Sales o “Salesianos de Don Bosco”, que realiza en un territorio determinado de España una misión educativo-pastoral en favor de los jóvenes. Agrupa a un conjunto de obras educativas (en adelante, Casas), animadas por comunidades salesianas con una diversidad de ambientes y servicios (escuelas, centros juveniles, parroquias, plataformas sociales, deportes, actividades culturales y recreativas…). 

Muchos de los destinatarios de esta misión son niños y adolescentes menores de edad y también adultos vulnerables. Consideramos menores de edad a las personas menores de 18 años; y adultos en situación de vulnerabilidad, a las personas de al menos 18 años de edad que, por razones de discapacidad, enfermedad o por el contexto en el que se encuentran, son o pueden ser incapaces de protegerse a sí mismas de potenciales daños o situaciones de
explotación.
 
El estilo educativo salesiano se fundamenta en el Sistema Preventivo de Don Bosco. Este sistema está basado en el amor como fuerza liberadora, la razón desde la racionalidad en las propuestas educativas y la religión sustentada en la fe en Dios como dador de sentido. Todos los educadores, salesianos o seglares, de las Casas de la Inspectoría están llamados a desarrollar este sistema para la promoción integral de los niños y jóvenes a ellos confiados.
Desde este espíritu preventivo, se ofrece el presente Código de Conducta, con la intención de que en las presencias educativo-pastorales de la Inspectoría Salesiana “Santiago el Mayor”, todos los educadores y toda persona en contacto con Menores y Adultos Vulnerables se comprometan en garantizarles un espacio seguro, un trato digno y un ambiente positivo de crecimiento personal integral.
Protocolo de actuación ante situaciones de acoso escolar

Este documento pretende servir de guía para que los centros educativos salesianos puedan atender a los alumnos que sufren, dentro o fuera del ámbito escolar, maltrato infantil: detección de casos y comunicación a la dirección, atención médica, notificación a organismos, seguimiento… También se incluye, en la parte final del documento, algunas indicaciones más precisas, sobre cómo proceder en situaciones que pudieran darse de casos de abuso hacia los menores por parte de adultos miembros de la comunidad educativa.

El papa Francisco en la exhortación apostólica “La alegría del amor” dedicada a reflexionar sobre el amor en la familia, repite una idea que ha dicho en varias ocasiones durante su pontificado: “No olvidemos que, a menudo, la tarea de la Iglesia se asemeja a la de un hospital de campaña” (AL 291)

En nuestra Inspectoría Santiago el Mayor tenemos 36 colegios en los cuales estudian más de 31.000 alumnos. Con este número de niños, adolescentes y jóvenes, somos un auténtico observatorio de las múltiples situaciones de riesgo, en las que se encuentran las familias de hoy y que son descritas por el papa Francisco en diversos lugares de su exhortación: crisis matrimoniales, violencia y agresividad que se traslada a los hijos, culpabilidad, actitudes defensivas, desprotección del menor…

Ante esta situación, los Colegios Salesianos estamos llamados a hacer realidad esa metáfora del “hospital de campaña”, para acoger, acompañar y cuidar esas situaciones que vamos identificando en la vida de nuestros centros. Para poder hacer esto realidad es tan imprescindible tener un corazón salesiano, como un conocimiento riguroso de cómo deben ser nuestras actuaciones en las complejas situaciones de una sociedad muy judicializada, en la que no basta con la buena voluntad.

La atención eficaz y adecuada a las situaciones que podamos encontrarnos requiere por parte del personal de nuestros centros, del conocimiento de unas pautas básicas sobre cómo poder actuar para preservar en toda ocasión el interés de cada uno de nuestros alumnos. No son pocos los chicos y chicas que gracias al buen hacer de sus profesores, tutores, coordinadores de pastoral, orientadores… han encontrado ayuda y han visto fortalecida su autoestima y abiertos caminos para vencer miedos y empezar a sanar heridas.

El Sistema Preventivo es nuestro patrimonio educativo y espiritual. El clima de familia, de cercanía entre los educadores y educandos, la presencia que acompaña en la asistencia es un método preventivo y a la vez una de las causas por las que muchos de los alumnos abren su corazón a la llegada a nuestros centros.

También hemos incluido un apartado final con algunas indicaciones específicas sobre cómo actuar cuando esas situaciones de maltrato las pudiera causar un adulto de la comunidad educativa hacia algún menor de nuestro centro. Todas las indicaciones del documento sobre maltrato a menores, y las específicas de ese apartado, son de utilidad para prevenir y, en su caso, detectar y denunciar y actuar con rapidez y firmeza ante posibles situaciones de ese tipo, que bajo ningún concepto podemos admitir.

La Inspectoría Santiago el Mayor elaborará otros documentos complementarios a este Protocolo, con indicaciones más amplias sobre  la protección de los menores y el código de conducta al que nos comprometemos todos los que tenemos alguna relación con los menores en nuestros centros.

Protocolo de actuación en colegios ante situaciones de maltrato infantil

Este protocolo de actuación sirve de guía para que los centros salesianos puedan responder a situaciones de acoso escolar: recogida de información, análisis, adopción de medidas, seguimiento… Cada colegio adaptará este protocolo a la legislación vigente de su Comunidad Autónoma en materia de convivencia escolar y a sus estructuras organizativas, respetando las indicaciones generales que se hacen para el conjunto de colegios.

El fenómeno conocido como bullying o acoso escolar, produce unos efectos que no solo resultan nocivos para quienes lo padecen, sino también para los acosadores, por cuanto si no reciben un tratamiento firme que les conduzca a percibir los efectos negativos de su comportamiento, que en ningún caso ha de resultar impune, se verá reforzada su conducta antisocial con grandes probabilidades de que persista en su vida adulta.

Esta situación no sólo afecta negativamente a acosado y acosador; así, la Fiscalía General del Estado en su Instrucción 10/2005, alerta al respecto: “La nocividad del acoso escolar alcanza incluso a los menores que como testigos mudos sin capacidad de reacción lo presencian, pues por un lado se crea un ambiente de terror en el que todos se ven afectados como víctimas en potencia, y por el otro, estos menores están expuestos al riesgo de asumir una permanente actitud vital de pasividad, cuando no de tolerancia, hacia la violencia y la injusticia.”

Por otra parte, estudios recientes indican que el tratamiento y erradicación del acoso escolar mejoran el clima de convivencia en el centro, sin que quepa decir lo contrario; es decir, un ambiente sosegado de convivencia no garantiza la desaparición de fenómenos de acoso y maltrato que, por ello, han de abordarse de forma singularizada.

El profesorado y los equipos directivos de los centros se enfrentan a la necesidad de actuar de forma rápida y adecuada, adoptando medidas con los alumnos agredidos, los agresores y sus familias. Por otra parte, en ocasiones resulta difícil diferenciar el verdadero acoso de otras situaciones de conflicto y violencia que se presentan en el entorno escolar.

Además, profesorado y titulares de los centros se enfrentan también a las responsabilidades de índole administrativa, civil y penal que les pudieran ser atribuidas en caso de negligencia o incuria profesional en la detección y tratamiento de situaciones de acoso escolar. En el caso concreto de la responsabilidad civil, que puede llegar a ser muy importante económicamente, la posición de la Fiscalía General del Estado, en la Circular  9/2011, de 18 de noviembre, es la de que “en supuestos de acoso escolar, la exigencia de responsabilidad civil a los Centros Docentes, de conformidad con las pautas establecidas en la Instrucción 10/2005 es especialmente aconsejable, tanto desde el punto de vista de protección a las víctimas como por razones de prevención general positiva”.

Para afrontar todos estos hechos las diversas Comunidades Autónomas en las que se sitúan nuestros Colegios han elaborado protocolos de detección y actuación para los casos de acoso escolar.

Ante la diversidad normativa que existe a este respecto en las nueve Comunidades Autónomas que engloba nuestra Inspectoría Salesiana Santiago el Mayor, hemos incorporado a nuestra documentación institucional este protocolo de actuación para que sirva de guía a los centros en su tarea de concretarlo en la realidad del Centro para dar una respuesta eficaz a los casos que se les presenten.

Carta de convivencia
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