PROPUESTA EDUCATIVA

La propuesta educativa, que ofrecemos a la sociedad puede resumirse en cuatro puntos

Escuela Salesiana

  • Es una escuela popular por el clima educativo que crea y porque da preferencia a los ambientes y jóvenes más necesitados.
  • Es una escuela libre y abierta, defiende los derechos de la familia y de la Iglesia, acoge a cuantos están dispuestos a emprender un camino de liberación total.
  • Es una escuela de «tiempo completo» y alterna el trabajo y el estudio con actividades artísti­cas, recreativas, culturales, religiosas, sociales, etc.Es una escuela en que los educadores están disponibles para acompañar a los alumnos en sus actividades formativas y en su diversión. Y para compartir con ellos sus ilusiones y sus problemas.
  • Es una escuela evangelizada y evangelizadora, en la que el desarrollo personal es seguido con respeto, y los miembros de la Comunidad Educativa tienen ocasión de conocer y amar a Jesucristo.

Educación cristiana

Nuestra escuela ofrece una educación integral, que desarrolla todas las dimensiones de la persona. Esto implica que es una escuela cristiana. La educación cristiana debe tener siempre el carácter de una oferta que respete la libertad de todos los alumnos, profesores y familias, quienes, a su vez, deben respetar el Carácter Propio del Centro. Con estos criterios:

  • Enseñamos la religión católica y promovemos la formación de unos alumnos conscientes y responsables a través de la presentación fundamentada y crítica de los temas religiosos.
  • Favorecemos la coherencia entre la fe y el conjunto de saberes, valores y actitudes de los creyentes, y su participación activa en la Comunidad Eclesial.
  • Educamos para la libertad, la justicia, la solidaridad y la paz como valores que enriquecen la acción educativa y porque su cultivo es especialmente urgente en nuestra sociedad.

Comunidad Educativa

Este modelo de educación exige que la Escuela Salesiana sea una auténtica Comunidad Educa­tiva. A este fin, el conjunto de estamentos y personas que la formamos, nos integramos armó­nicamente, a través de una participación efectiva y de una acción educativa coherente.

  • La Institución titular de la Escuela (Congregación Salesiana) es responsable de la definición y continuidad de los principios y criterios de actuación que garantizan la calidad de la educación cristiana que queremos impartir.
  • Los alumnos son los primeros protagonistas de su formación, intervienen activamente en la vida de la Escuela, según las exigencias propias de su edad, y asumen responsabilidades propor­cionadas a su capacidad.
  • Los profesores juegan un papel decisivo en la Escuela, ya que están directamente implica­dos en la preparación, realización y evaluación del Proyecto Educativo.
  • El personal de administración y servicio presta una valiosa colaboración realizando funciones totalmente necesarias para el buen funcionamiento del Centro.
  • Los padres, como principales responsables de la educación de sus hijos, participan activa­mente en la vida de la Escuela y le prestan su apoyo, sobre todo a través de la Asociación de Padres de Alumnos.
  • Según el deseo de Don Bosco, la Escuela Salesiana debe ser una familia en la que se cultiven las relaciones personales, la solidaridad y la amistad, en ambiente de compromiso, alegría y confianza.

Estilo educativo

En nuestra acción educativa adoptamos el estilo heredado de Don Bosco, que se caracteriza principalmente por estos rasgos:

  • El criterio preventivo, por el cual hacemos propuestas de experiencias positivas de bien y desarrollamos en los jóvenes actitudes que les permitan superar las situaciones que les toca vivir.
  • El ambiente educativo, que debe distinguirse por el espíritu de familia, el clima de alegría y el sentido de la fiesta, la invitación a la creatividad y la dedicación ilusionada al trabajo de cada día.
  • La relación educativa personal, basada en la familiaridad y en la confianza y hecha de sim­patía hacia el mundo de los jóvenes y de capacidad de acogida y diálogo.
  • La presencia-convivencia entre los jóvenes, por parte de los educadores, que participan en su vida, animan sus iniciativas y les ofrecen elementos de continua maduración.
  • La experiencia asociativa entre los alumnos, como respuesta a las exigencias juveniles de comunicación y convivencia, como mediación entre el individuo y la comunidad y como pro­puesta y experiencia de compromiso humano y cristiano.
  • «Razón-religión-amor», es decir, el recurso a las fuerzas más profundas y personales de cada alumno: la razón, el afecto y el deseo de Dios.

En la Escuela Salesiana favorecemos también la vivencia cristiana, y en concreto la celebración gozosa de la fe, porque la fe tiene una dimensión de gratitud y de fiesta (Eucaristía), y, la espiritualidad mariana (devoción a María Auxiliadora.).

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